Buscas calentador y te topas con dos palabras: «de paso» e «instantáneo». ¿Cuál es mejor? El truco es que son lo mismo. Lo que de verdad mueve tu gasto de gas LP es otra decisión: elegir entre un calentador de paso (instantáneo) y uno de depósito.
¿De paso o instantáneo? Son lo mismo
En las tiendas y en los anuncios vas a ver los dos términos. Mucha gente cree que son tipos distintos. No lo son. «De paso», «instantáneo» y «de flujo» describen exactamente el mismo calentador: uno que calienta el agua en el momento en que abres la llave, sin guardar agua caliente en un tanque.
La confusión es normal. Fabricantes y vendedores usan las dos palabras como sinónimos, y eso genera ruido. Por dentro funcionan igual: el agua pasa por una cámara con una llama, se calienta al instante y sale. No hay depósito. No hay piloto quemando gas todo el día para tener agua caliente «por si la necesitas».
La comparación que sí tiene sentido es esta: calentador de paso (o instantáneo) contra calentador de depósito (también llamado de almacenamiento o de tanque). Esa es la que afecta tu consumo de gas LP y tu comodidad.

¿Qué es un calentador de paso?
Es lo más sencillo: una caja con una llama adentro. Abres la llave del agua caliente, el agua entra, pasa junto a la llama, se calienta en segundos y sale. Cierras la llave y la llama se apaga (en los modelos modernos). Sin tanque. Sin piloto encendido día y noche esperando a que uses el agua.
Es compacto. Cabe en un rincón del baño o bajo el lavabo, y no pide una instalación complicada. Lo clave para tu bolsillo: solo consume gas en el instante exacto en que usas agua caliente. Mientras nadie abre la llave, no gasta nada.
¿Qué es un calentador de depósito?
Este trabaja con otra lógica. Tiene un tanque (de varias decenas de litros) lleno de agua. En el fondo, un piloto enciende el quemador cada vez que la temperatura baja. ¿La meta? Mantener todo ese tanque caliente durante el día entero, aunque no lo uses.
La ventaja se siente: abres la llave y el agua ya está caliente, sin esperar. Y si varias personas abren llaves al mismo tiempo —regadera, lavabo, cocina—, el tanque tiene reserva para todos. El costo también se siente: mantener decenas de litros calientes las 24 horas obliga a encender la llama una y otra vez. Eso sale de tu cilindro.
Calentador de paso o de depósito: ¿cuál gasta menos gas?
Gasta menos el de paso. La lógica es directa: solo quema gas cuando lo usas. Cierras la llave y se apaga. No hay tanque manteniendo agua caliente que después se enfría. No hay piloto prendido toda la noche.
El de depósito, en cambio, tiene un gasto que no puedes quitarle: mantener el tanque. Aunque vivas solo y uses agua caliente diez minutos al día, esos litros siguen calientes las 24 horas. El de paso no carga con ese consumo de base. Por eso, en la misma casa, casi siempre gasta menos.
No hace falta inventar porcentajes mágicos. La diferencia no está en una cifra; está en que uno calienta solo lo que ocupas y el otro calienta todo el tiempo, lo ocupes o no.
¿Cuál te conviene?
Depende de cómo es tu casa de verdad, no de cuál suena mejor.
El de paso te conviene si:
- Vives solo, en pareja, o tu familia no abre varias llaves de agua caliente a la vez.
- La presión del agua en tu casa es normal o buena.
- Cuidas el gasto de gas y quieres pagar menos cada mes.
- Tu casa es chica o mediana.
- No te molesta esperar unos segundos a que salga caliente.
El de depósito te conviene si:
- Son varios en casa y usan agua caliente al mismo tiempo (alguien se baña mientras otro lava trastes).
- La presión del agua es muy baja: muchos de paso necesitan una presión mínima para encender bien.
- Quieres agua caliente al instante, sin esperar nada.
Un detalle honesto: hay quien compra un calentador de paso y se frustra porque en su casa la presión es tan baja que no arranca bien. Si ese es tu caso, el de depósito tiene más sentido aunque gaste más. De nada sirve elegir lo que ahorra si no funciona en tu casa.
Aprovecha la decisión para gastar menos gas LP
Elegir bien el calentador es apenas el primer paso para que el gas LP te dure más. Hay otros hábitos que suman: revisar las conexiones, mantener limpio el calentador y usar el agua caliente con cabeza.
Si quieres exprimir cada kilo de gas, lee nuestra guía para que el gas LP te dure más. Y para estimar cuánto deberías gastar según tu uso, échale ojo a la calculadora de consumo de gas LP.
El ahorro de un calentador de paso se nota poco a poco, semana con semana. No es magia, es física: no se gasta lo que no se usa. La clave es que el tipo de calentador embone con lo que tu casa necesita de verdad.
Equipo gaslphoy
Analizamos el padrón oficial de la CNE y datos públicos para ayudarte a usar mejor tu gas LP y gastar menos. Cómo trabajamos.